Por: Estrategia de Acompañamiento y Seguimiento Estudiantil -ASES-
El acompañamiento estudiantil mediante monitorías como herramienta clave en la disminución de la deserción.
Las monitorias académicas tienen gran importancia en el proceso integral de acompañamiento que se propone la Estrategia ASES. Su objetivo es apoyar a los estudiantes para que ganen las competencias necesarias que les permitan salir adelante en aquellas asignaturas que históricamente se reconocen de alto riesgo, es decir, aquellas que suelen ser reprobadas por un alto porcentaje de estudiantes, especialmente en los primeros semestres; dichas monitorías contribuyen al abandono prematuro de los estudiantes que ingresan a las facultades de Ingeniería, Ciencias de la Administración, Salud, Ciencias Sociales y Económicas y Ciencias Naturales y Exactas, debido a que la mayoría de estudiantes no cuentan con los prerrequisitos mínimos para responder a las exigencias académicas.
Las monitorias académicas son atendidas por estudiantes de semestres superiores, quienes se preparan convenientemente para tener una relación de camaradería con los estudiantes, partiendo de la premisa de que cualquier programa formativo, no solo debe tener en cuenta la dimensión disciplinar, sino también la dimensión humana.
Los monitores cumplen el rol de pares académicos y, en ese sentido, los estudiantes sienten que están al lado de un compañero, a quien le pueden confiar sus debilidades y falencias, en una relación horizontal que difícilmente se logra en el salón de clase con los docentes.
El ejercicio de las monitorias se sustenta en algunos principios de la Neurociencia y de las teorías cognitivas: En primer lugar, se reconoce que el proceso de aprendizaje de los seres humanos no se da de forma individual, sino colectiva. Las personas aprendemos, de forma mancomunada, con otros seres humanos. Al comienzo, necesitamos que se nos brinden los derroteros y principios básicos de lo que queremos aprender, lo que se conoce como zona de desarrollo próximo; sin embargo, es necesario que luego ganemos autonomía en un proceso de autogestión que nos permita construir esquemas conceptuales y lograr las competencias necesarias que dinamicen una memoria a largo plazo.
El segundo aspecto tiene relación con el error. El aprendizaje significativo solo es posible a partir del conflicto cognitivo, el cual emerge de los desaciertos y equivocaciones. Ello contrasta con el enfoque tradicional, seguido por la mayoría de docentes, el error no tiene cabida en las actividades de aula, pues se establece un modelo instruccional centrado en el profesor. En este sentido, las monitorias académicas juegan un papel enriquecedor, pues contemplan el error como insumo importante del proceso de fijación de conceptos.
Las monitorias académicas no sólo están dirigidas para la población de estudiantes beneficiarios de ASES, sino también a todos estudiantes interesados, tanto de la sede de Cali, como para las sedes regionales de la Universidad.
Como se observa en el cuadro siguiente, anualmente las monitorías académicas han incrementado significativamente en los últimos seis años de vida de la Estrategia. Solo en los años 2020 hubo un decremento, debido a la pandemia y en el 2022, puesto que en este año se limitó la intervención en algunas sedes regionales. Las estadísticas y las opiniones de los estudiantes muestran que las monitorias académicas se vienen posicionando en la Universidad, principalmente, porque quienes han vivido la experiencia, se han convertido en difusores naturales gracias a los beneficios recibidos.
| Año | 2017 | 2018 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 |
| Número de monitorias | 1154 | 1949 | 2055 | 1572 | 1971 | 1684 |
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