Decreto de la calidad de la educación superior

El Decreto 1330-2019 responde a una visión colectiva po los diferentes actores del sector, entre ellos la Universidad del Valle.


En atención a las inquietudes presentadas por un importante número de instituciones de educación superior, quienes manifestaron que el Decreto 1280 de 2018 lejos de reflejar el interés de la mayoría de las instituciones de educación superior del país, procuraba el beneficio de algunas de las principales universidades privadas. El Ministerio de Educación Nacional convocó a diferentes actores del sector (CESU – CNA – CONACES – SUE - IES) a participar del proceso de construcción del nuevo decreto, el cual debía responder a una visión conjunta de la calidad de la educación superior.

Producto de los 29 talleres “Calidad ES de Todos” realizados entre octubre de 2018 y junio de 2019 y en los que, por supuesto, participó de manera activa la Universidad del Valle, se expidió el Decreto 1330 de 2019 que definirá el rumbo de la educación superior del país en los próximos 10 años.

La reglamentación, que entró en vigencia el 1° de agosto de 2019, busca fortalecer la diversidad y la autonomía universitarias, da prioridad a los objetivos de aprendizaje frente a las competencias y reduce los tiempos para la obtención de registros calificados y/o acreditación.

Fortalecimiento de la Autonomía universitaria. El nuevo decreto busca incentivar la autonomía institucional, consignada en la Ley 30, a través del fortalecimiento de sistemas propios de aseguramiento de la calidad para que cada institución desde su naturaleza jurídica, su identidad, su misión y su tipología sea la que determine los aspectos que debe mejorar. Esto en sintonía con los sistemas internacionales.

Priorización de los objetivos de aprendizaje. Al contrario de lo planteado en el Decreto 1280, que fortalecía el quehacer profesional, la nueva reglamentación tiene en cuenta las herramientas que brinda cada IES para que el estudiante pueda seguir aprendiendo después de graduado, a lo largo de su vida.

Unificación de lo criterios entre CONACES-CNA. El decreto resuelve las diferencias de criterio que vienen teniendo la Comisión Nacional Intersectorial de Aseguramiento de la Calidad de la Educación (donde se registran los programas de educación) y el Consejo Nacional de Acreditación, instancia que evalúa y acredita a las instituciones. Se incluyeron mecanismos para que el Consejo Nacional de Acreditación tenga en cuenta la información reportada por las instituciones en los procesos de registro calificado.

Promoción de la presencia regional. En cuanto al trámite de programas académicos y modalidades, las IES deberán sacar un único registro calificado para poder ofrecer un pregrado o posgrado en cualquiera de las modalidades que ofrezcan. La norma contempla también la promoción de la oferta de programas según las necesidades poblacionales y territoriales, con esto se eliminan los llamados programas de extensión, una metodología que exigía un registro por cada modalidad. La nueva reglamentación facilita la presencia de las IES no solamente en las principales ciudades, sino a todas las regiones pues les permite pensar en función de su territorio de influencia.

Simplificación de trámites. Otra transformación fundamental es lograr acortar los tiempos para la obtención de los registros calificados. El decreto divide el proceso en dos etapas: una de revisión de condiciones institucionales y otra de condiciones de cada programa. El nuevo decreto sube la vara en las condiciones institucionales, si cumplen las condiciones se otorgará una acreditación de 7 años y se podrán hacer los registros que la institución desee, esto acorta los tiempos de las acreditaciones particulares de programas a menos de la mitad.